• ¿Te dieron una dieta el mismo día en la primera consulta?

  • ¿Saliste con la recomendación de comprar varios productos drenantes, quemagrasas, saciantes o similar?

  • ¿Debías seguir un menú que no tenía nada que ver con tus costumbres ni horarios?

  • ¿El único objetivo era perder peso?

Si has respondido que sí a alguna de esas preguntas, es probable que en realidad nunca hayas estado en una consulta de nutrición, o al menos en una buena.