La clave para mantener nuestro peso en unos rangos ideales y conservar la salud en términos de alimentación es alimentándonos con “comida de verdad” y no la procesada, o lo que es lo mismo, intentar consumir alimentos lo más naturales posibles.

Por otro lado, a todos nos tienta picar algo de eso “prohibido” cuando intentamos llevar una dieta saludable… yo diría que a la mayoría en algún momento nos puede la tentación y no podemos evitar picar algún dulce (puede que no sea tu caso, si es así, felicidades).

Una de esas tentaciones para mucha gente son las galletas. La costumbre de mojarlas en leche o café está muy arraigado (al menos en España), siendo una costumbre difícil de eliminar a la que mucha gente se niega.

La industria alimentaria esto lo sabe y llevan años utilizando la publicidad con sus productos para que los consumamos, haciéndonos creer que sus cereales o galleta azucarados son algo saludable, sabemos que esto no es así, por ello quiero dejaros una recetilla casera, de modo que podáis comer esta clase de snack procesado por vosotros mismos sabiendo lo que tiene.

Esta receta es rápida de preparar y de cocinar, tan solo en 15-20 minutos las tendréis listas para degustar.

 Ingredientes

  • 100-120 gramos de harina de almendra: La puedes comprar hecha o hacerla en casa moliendo almendras (no es tan divertido como suena).
  • 1 huevo grande (idealmente orgánico).
  • 20-30 gramos de chocolate negro (idealmente 90% de cacao). Aquí hay algo de azúcar, pero una cantidad muy pequeña.
  • 1 scoop de proteína de suero: En general para los batidos recomiendo proteína sin sabor (cuantos menos químicos mejor), pero en este caso usamos proteína con sabor a vainilla, ya que le da un toque agradable de sabor a las galletas.
  • 20 gramos de mantequilla y NO de margarina (equivalente a una cucharada grande).
  •  Coco rayado: Estos es opcional para rebozar la galleta (a mí no me entusiasma)
  • Una cucharada pequeña de polvo de hornear.
  • 2 sobres de Stevia: Si no dispones de Stevia podrías probar con un poco de miel.
  • Una pizca de sal. Entendiendo por “pizca” la cantidad que te cabe entre el pulgar y el dedo índice.

Paso 1 – La mezcla

  • Antes de empezar, y ya con todos los ingredientes a mano, enciende el horno (180º) para que se vaya calentando.
  • Derrite la mantequilla, unos segundos en el microondas es suficiente.
  • En un recipiente pon la harina de almendra, la proteína, el polvo de hornear y la mantequilla derretida.
  • En otro recipiente bate el huevo con Stevia (o lo que uses para endulzar un poco).
  • Ahora mézclalo todo y revuelve.

Paso 2 – Con las manos en la masa

  • Echa ahora los trozos de chocolate, la pizca de sal, amasa un poco más y empieza a dar forma a las galletas. La forma redonda es la más sencilla, pero si te sientes creativo puedes innovar.

Paso 3 – Baño de coco (opcional)

  • Ya casi estamos. Si te gusta el coco, reboza las galletas con una capa de coco rallado. A mí no me gustan con coco, de modo que este paso lo omito

Paso 4 – Listos para el calorcito

  • Coloca las galletas en un recipiente con papel de aluminio. Unta ligeramente el papel con mantequilla antes para evitar que se peguen las galletas, y al horno!!

El resultado

  • Después de 5-6 minutos en el horno estarán listas para comer
  • Mantén la luz del horno encendida y vigila las galletas cada minuto, porque se hacen muy rápido.