ENTIENDE Y EQUILIBRA TUS HORMONAS

En artículos anteriores ya comentÉ algunos de los problemas de la medicina actual. Claramente se tiende a ver el cuerpo como sistemas independientes, cuando en realidad es uno único con muchos elementos relacionados entre sí.

Dependiendo de los síntomas que tengas, acudirás a un especialista u otro, donde normalmente tratan con fármacos con la intención de reducir los síntomas de la enfermedad, en lugar de ir al origen real del problema (mala alimentación, falta de movimiento etc.)

Todos estos fármacos que tratan los síntomas en lugar del problema real, para las compañías farmacéuticas es un negocio redondo, ya que pueden seguir vendiendo fármacos durante toda tu vida. (Conspiración alimentaria y farmacéutica). La mayoría de estos fármacos, modifican el comportamiento hormonal de nuestro organismo artificialmente, cuando en realidad, se puede lograr el mismo efecto simplemente modificando el comportamiento de las personas. Lo mejor de todo es que no hay efectos secundarios y resolverás el problema de raíz.

RECUPERANDO EL EQUILIBRIO HORMONAL

Para poder modificar o mejor dicho restaurar el comportamiento de nuestro organismo, es necesario entender el porqué. Empezaré hablando de algunas hormonas fundamentales para el óptimo funcionamiento de nuestro organismo.

Todas las hormonas son importantes y cada una cumple su función, pero sí que hay un grupo concreto de ellas que si se ven afectadas, desequilibran al resto pudiendo crear un círculo vicioso muy perjudicial del que es difícil salir o bien el efecto inverso, controlando un tipo de hormonas, podemos corregir / mejorar de forma significativa al resto.

Un tema tan importante como son las hormonas, rara vez es tratado por entrenadores o nutricionistas, quizá por desconocimiento o por no complicarse la vida centrándose en cosas más sencillas de medir y controlar (ejercicios, peso corporal, medidas etc.).

En muchas ocasiones, aquello que resulta difícil de controlar es lo que realmente aporta los resultados que realmente sirven, y en el caso de las hormonas sucede lo mismo.

LEPTINA E INSULINA  el efecto que estas causan sobre las hormonas sexuales (testosterona y estrógeno).

La leptina se produce principalmente en el tejido adiposo (grasa) y su principal objetivo es la regulación de apetito y regulación energética. Cuando el nivel de grasa es suficiente, esta hormona (la leptina) es liberada hacia el hipotálamo para inhibir el apetito. Por el contrario cuando los niveles de grasa disminuyen, también lo hace la leptina y el cerebro recibe la señal de hambre.

CEREBRO

Continuando con el proceso, cuando el cerebro recibe la señal de hambre (disminución de leptina) se genera la necesidad de comer (pirámide alimentaria). Cuando los alimentos ingeridos llegan al torrente sanguíneo (mediante la digestión) se libera otra hormona quizás más conocida por todos, la insulina cuya misión es transportar los nutrientes (en este caso el glucógeno) a los músculos e hígado.

MÚSCULOS

En el momento que nuestros músculos e hígado no pueden asimilar más nutrientes, la insulina se encarga de acumular lo sobrante en forma de grasa (la forma más eficiente de almacenar energía). Si la leptina está haciendo correctamente su función, debería notificar al cerebro que no necesita más energía (para de ingerir alimentos) y por tanto la energía acumulada como grasa en principio seria mínima.

Enseguida veréis la aplicación práctica de lo que os diré a continuación y entenderéis por qué dejar de comer o las dietas ridículamente bajas en calorías NO es la solución para perder grasa.

Si durante un tiempo prolongado, sigues una dieta muy baja en calorías con un aporte de nutrientes inferior al necesario, la leptina notificara a la tiroides que debe reducir  la tasa metabólica basal “bajar el ritmo” consumiendo menos calorías como modo de supervivencia.

Este es el motivo principal por el que las dietas bajas en calorías NO funcionan. Evidentemente al principio (primeras semanas) perderás peso, ya que estás comiendo menos y el cuerpo puede tolerarlo un tiempo, pero en cuanto el metabolismo perciba que no va a recibir los nutrientes necesarios, reduce la quema de grasa al mínimo, y a partir de este momento es cuando la pérdida de peso se ve reducida y tu cuerpo se resiste a eliminar la grasa que tiene (como medio de supervivencia). Si esta situación se prolonga demasiado, el cuerpo comenzara aumentando la quema de musculo “hambruna”

Os explicare con una analogía: supongamos que nuestro cuerpo es una empresa con muchos trabajadores:

Musculo: trabajadores que tienen sueldos altos. (Alto gasto metabólico)

Grasa: trabajadores con sueldo bajo. (Bajo gasto metabólico)

Cuando hay una alta demanda de trabajo (suficientes nutrientes) todos los empleados cumplen su función, sin embargo cuando el trabajo se ve reducido (reducción de nutrientes) la empresa deberá ajustarse a lo que tiene, y los empleados que no cumplan funciones imprescindibles para la empresa (funcionamiento mínimo para la vida) serán despedidos.

Algo así hace nuestro cuerpo. Los músculos son grandes demandantes de energía y el cuerpo elimina ese musculo “no necesario” aumentando el tiempo de supervivencia.

Sin duda es un modo inteligente de poder sobrevivir, especialmente cuando no disponíamos de alimentos en cualquier momento, pero hoy en día esta adaptación resulta desastrosa para aquellas personas que desean perder peso a base de NO COMER.

¿CÓMO CONTROLAR TU PESO?

Si lo que deseas es controlar tu peso, te sugiero que calcules cuál es tu tasa metabólica (gasto calórico en reposo) y consumas entre un 10 y 15% menos, evitando entrar en modo “hambruna”. También te sugiero que entrenes tus músculos, esto hará que aumentes tu tasa metabólica basal (y quemaras más calorías)

Otro de los efectos de entrar en “modo hambruna” a cuenta de las dietas ridículamente bajas en calorías, es que tu cuerpo reduce mucho la producción de hormonas sexuales, como la testosterona en el caso de los hombres, sin la que es imposible ganar musculo (además de otros problemas) y en el caso de las mujeres la falta de estrógenos. Aparte de la reducción del apetito sexual puede provocar y provoca problemas en la menstruación o peor aún, perderla.

Desde luego si estas en un periodo que apenas puedes subsistir metabólicamente, no es el mejor momento para pensar en la descendencia.

Podríamos pensar que la forma para no tener nunca hambre es mantener los niveles de leptina elevados de manera permanente ¿verdad?

Debes saber que las personas obesas, al contrario de lo que puedes pensar, poseen niveles de leptina elevados ya que desarrollan resistencia a esta hormona. El cuerpo envía la señal al cerebro pero esta “se pierde por el camino” y el cerebro sigue creyendo que necesita más alimentos.

¿Cómo se llega a esta situación?

Al igual que si mantienes una dieta baja en nutrientes por tiempo prolongado tu cuerpo sufre una reacción en cadena como expliqué antes, sucede lo mismo cuando sobrealimentas a tu cuerpo por tiempo prolongado, especialmente con alimentos que no debes.

Cada vez los son más nutrientes necesarios para que la leptina aumente, al igual que tu cerebro aumenta gradualmente el umbral de leptina con el que reacciona.

cuidarse

¿Esto qué significa?

Que para tener la misma sensación de saciedad tendrás que comer más cantidad, hasta llegar a un punto en el que la sensación de hambre se vuelve permanente.

Volvemos a la importancia de la correcta alimentación. La ingesta prolongada de alimentos especialmente refinados/procesados provoca que tu cuerpo tenga que liberar mucha más insulina para transportar los nutrientes a tus músculos e hígado, pero cuando estos se saturan de manera continuada por exceso de glucosa en sangre, el cuerpo “apaga los sensores” de la insulina, convirtiendo prácticamente todo lo que comas en grasa y además impidiendo que absorbas los nutrientes necesarios incluso cuando sean necesarios. (Resistencia a la insulina)

Si analizamos todo globalmente, estamos en un punto desastroso para el cuerpo.

  • Resistencia a la leptina (continua sensación de hambre)
  • Ingerir alimentos (encima refinados) para saciar el hambre eleva los niveles de glucosa en sangre, lo que genera mayor nivel de insulina
  • La insulina intenta transportar la glucosa al hígado y músculos, pero estos no responden a la insulina por saturación, acumulando prácticamente todo como grasa.
  • Si el proceso se repite de manera continuada puede derivar en diabetes de tipo II, una enfermedad en aumento que ha crecido mucho en los últimos años, especialmente en los países con fácil acceso a la comida procesada.

¿Cómo evitamos estos desajustes?

Evitar la Ingesta de hidratos de carbono refinados (como los azúcares) y priorizar sobre la comida real, frutas, verduras, carnes, pescados, huevos, legumbres etc.

El ejercicio físico y el descanso correcto, son elementos fundamentales para mantener equilibrados nuestro sistema hormonal.

Aquí una explicación en video de Christy Repetto TV

En él os habla del tan temido efecto rebote, pero sobre todo los motivos por los cuales se da esta situación metabólica. Poned atención.