Me hace gracia oír a la gente hablar del efecto rebote como si se tratase de un monstruo, o algo malo que puede aparecer en algún momento, especialmente después de una dieta hipocalórica (baja en calorías) considerable o en el caso de los culturistas fase de definición.

¿Qué es el efecto rebote en realidad?

El efecto rebote no es nada más que ponerse a comer como un cafre, tras haber estado bastante tiempo pasando por los rigores de una dieta hipocalórica (restriccion calorica) estricta, o lo que es lo mismo, aumentar las calorías de forma incontrolada.

gokucomiendo

DETALLE IMPORTANTE

  • Restricción calórica + falta de ejercicio = pérdida de masa muscular
  • Resultado
  • Vuelta a la normalidad con menos musculo + falta de ejercicio = aumento de peso

Es de vital importancia la actividad física, sin ella por cada kilo de músculo que perdamos de nuestro cuerpo, desciende nuestra capacidad de quemar calorías, por eso las dietas relámpago, son muy nocivas para nuestro cuerpo. Aunque veas que tu peso se reduce, te aseguro que es la peor opción que puedes tomar

¿Qué sucede internamente con el efecto rebote?

 Cuando permaneces en un déficit calórico importante durante un tiempo prolongado, el cuerpo reduce el gasto calórico como método de adaptación y supervivencia.

(Esto no sucede de este modo a lo largo de un día como nos quieren hacer creer)

Al mismo tiempo la tendencia del organismo es de aprovechamiento máximo de cada caloría que le aportemos (optimizando recursos).

Al romper dicha fase de restricción calórica de manera descontrolada, se une la reducción de gasto energético del metabolismo, con la capacidad de absorción aumentada del organismo, resultado “Efecto rebote”

Menor gasto + absorción + ponerse como el Kiko = “efecto rebote”

¿Se puede controlar?

Si, el efecto rebote es perfectamente controlable y de un modo sencillo, coherente y de sentido común.

Supongamos que eres un competidor/a de fitness y has llegado a tus objetivos para la competición. Al terminar todo el evento, lo más correcto sería continuar con una dieta similar a la que llevabas previa a la competición con un ligero aumento de calorías de manera progresiva y pudiendo emplear un par de “comidas trampa” aportando saciedad para tu cuerpo y también un descanso para tu mente y poco a poco volver a los niveles normales de calorías semana tras semana.

No se puede pretender terminar un dieta con 1350 calorías antes de la competición y a la semana siguiente, empezar con 4000. Empieza por 1500 y cada semana aumentas progresivamente las caloríasn, no seas tragaldabas.

Evidentemente en casos de dietas absurdamente restrictivas, donde se pierde mucho peso, hay un aumento importante de ansiedad y donde resulta más difícil controlarse, por esta razón entre otras, no soy muy amigo de las dietas muy restrictivas para la gente de a pie (para competidores es diferente).

Resumiendo.

No hay que temer al efecto rebote si se hacen las cosas bien y de forma progresiva. Desde luego no es algo que sea inevitable y que cuanto más peso pierdas mayor será el efecto rebote.