Me declaro la loca/fanática/amante de las pizzas, así que con esta receta que hoy comparto con vosotros, podréis daros ese “capricho” sin tener que saltaros la dieta. Sé que no es nada nuevo y que hay mil versiones para hacerlo pero aun así aquí os la dejo.

Hace tiempo en casa preparamos pizza con base de coliflor (que si queréis compartiré con vosotros más adelante), pero personalmente, me gusta más con base de carne picada de pollo, además es mucho más rápido y sencillo de preparar. Así que allá va la receta!!

INGREDIENTES (para dos personas)

  • Unos 400 gr de carne picada de pollo, también podéis usar hamburguesas (si es lo que tenéis en casa).
  • Especias (ajo y cebolla en polvo y pimentón)

Y ya para ponerle luego por encima podéis elegir a vuestro gusto. Yo le pongo:

  • Salsa de tomate sin azúcar (casera o comprada)
  • Queso
  • Pimiento y cebolla en tiras
  • Champiñones
  • Huevo
  • Jamón serrano (si tenéis de mejor calidad, perfecto)
  • Orégano

PREPARACIÓN

En un bol ponéis la carne picada, (si queréis darle un toque de sabor, especialmente si os apasiona el chorizo) añadís, una buena cucharada (de las de café) de cebolla en polvo y otra de ajo. Y mucho, mucho pimentón, hasta que tenga un buen color naranja la mezcla.

Lo amasáis todo y cuando este bien mezclado, hacéis una bola, lo ponéis sobre un papel de horno, y colocáis otro papel encima de la bola (podéis usar un rodillo o algo que tengáis en casa con forma de cilindro para aplastarlo o bien, con paciencia hacerlo con las manos).

Una vez este la masa fina, quitáis el papel de arriba y lo metéis en el horno, esto como siempre digo depende del horno, pero unos 15 min a 180 grados para que se haga la base.

Una vez veáis que ya está, la sacáis y le ponéis el resto de ingredientes que queráis, y de nuevo vuelta al horno. Os aviso que la masa encoge una vez está hecha y te quedas como NOOOO!!

¡Buen provecho!